Receta: Pastel de piña sin horno

http://www.looq.es/wp-content/uploads/2014/05/pastel-de-piña.jpg

Si buscas un postre fresco y sencillo que no necesite horno, esta receta de pastel de piña es para ti. Además, viene genial para aquellos que no son muy amantes del bizcocho o las tartas pesadas. Es perfecto para cualquier comida con amigos o en familia, o incluso para merendar, aparte de ser una forma para que los niños tomen algo de fruta y cambien un poco su opinión hacia ella.

INGREDIENTES

  • 1 bote grande de piña en rodajas
  • 1 litro de nata para montar
  • Una caja de gelatina de piña (2 sobres)
  • 100 gr de azúcar (aunque prefiero echarla al gusto, dependiendo de si la gelatina es azucarada o no)

Para la base:

  • Galletas digestive (algo más de la mitad del paquete, aunque si el molde es muy grande lo gasto entero)
  • 75 gr de mantequilla

ELABORACIÓN

Empezaremos por preparar la base de galleta triturando las digestive (se pueden usar de otro tipo, pero en mi opinión son las que mejor quedan) y mezclándolo con la mantequilla previamente templada en el microondas. Se extiende la mezcla en la base del molde engrasado con un poco de mantequilla, se aplasta bien para que quede prensado y se deja enfriar en la nevera mientras preparamos el resto de la tarta.

En un bol montamos la nata y el azúcar con las varillas eléctricas (en su defecto se puede usar una batidora normal), pero paramos antes de que quede montada del todo (espesa pero un poco líquida, como una crema) y reservamos en la nevera.

Para preparar la gelatina utilizaremos el jugo natural del bote de piña. Para ello, trituramos las rodajas de piña con la batidora y reservamos en un bol grande (se pueden reservar unas rodajas para decorar). Aparte, calentamos en un cazo el jugo de piña y seguimos las instrucciones indicadas en la caja de gelatina. Normalmente se necesita 1/2 litro de agua para cada sobre, apartando 1/4 del agua fría para diluir la gelatina y calentando el otro 1/4. Como vamos a usar los dos sobres, diluiremos la gelatina en polvo en 1/2 de agua fría y mientras calentaremos el jugo de la piña (sin añadir más agua). Cuando éste rompa a hervir, echamos la gelatina diluída en agua y removemos un par de minutos. Apagamos el fuego, vertemos la mezcla en el recipiente donde teníamos la piña triturada y mezclamos bien. Posteriormente añadimos la nata semimontada y removemos con movimientos suaves y envolventes para que no se baje y se mezcle todo.

Por último, vertemos toda la crema de piña y nata en el molde que reservábamos en la nevera y dejamos enfriar unas horas hasta que esté cuajado. En mi opinión, este tipo de tartas están más buenas de un día para otro. Cuando la tarta haya cuajado, la decoramos con las rodajas de piña reservadas, coco rallado, fideos de chocolate, o sirope, ¡eso ya es cuestión de gustos y de lo creativo/a que te sientas ese día!

¡Espero que la disfrutéis!




There are no comments

Add yours

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies