La verdadera importancia del fraude en las elecciones del 36 que ganó el Frente Popular

http://www.looq.es/wp-content/uploads/2017/03/pucherazo-del-36.jpg

El 14 de marzo salió a la venta el libro 1936. Fraude y Violencia en las elecciones del Frente Popular, de los historiadores Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García, que ha causado un enorme revuelo mediático.

Todo comenzó un par de días antes, el domingo 12, cuando el diario El Mundo llevó a su portada un reportaje de su suplemento Crónica a doble página con el llamativo título El pucherazo del 36. La reacción en las redes sociales fue espectacular, hasta el punto que el reportaje se convirtió en trending topic nacional en Twitter.

¿Fue fraudulenta la victoria del Frente Popular en 1936?

Las reseñas y entrevistas en otros periódicos y emisoras de radio han prolongado ese efecto durante las dos semanas posteriores con un debate, principalmente centrado, en si la victoria de la coalición de izquierdas que en febrero de 1936 se conoció como Frente Popular (que unió a los republicanos de centro-izquierda, al PSOE, al PCE y a otros pequeños partidos obreros) fue o no fraudulenta.

La importancia de esta cuestión es, para muchos clave, pues si hubo fraude no podía considerarse legítimo el gobierno de izquierdas que combatió la sublevación iniciada por una parte del Ejército en julio de 1936.

En la actualidad la extrema izquierda y derecha esgrimen argumentos semejantes

El ruido mediático y las redes sociales han reproducido esa controversia de legitimidades que parecía ya superada desde la Transición y que, curiosamente, ha unido a la extrema izquierda y a la extrema derecha, que han manejado supuestos parecidos.

A saber: sería la existencia (o no) del fraude la que legitimaría el golpe militar. De modo que los publicistas y partidarios de la extrema izquierda han negado la verosimilitud del fraude y han descalificado a los autores de esta obra tachándolos de franquistas y revisionistas.

Por su parte, sus congéneres de la extrema derecha lo han visto como la confirmación de lo que ellos ya conocían a través de la propaganda franquista y demostrarían, por tanto, la licitud de la sublevación y han llamado cobardes a Álvarez y Villa no solo por negarse a entrar en ese debate de legitimidades, sino por aducir que el establecimiento de un gobierno de izquierdas el 19 de febrero de 1936 fue legal, porque no eran los votos sino el presidente de la República el que decidía quién gobernaba.

La llegada del libro coincide con cambios en el callejero de Madrid por la Memoria Histórica

Si a esta controversia se le suma, a mayor abundamiento, el hecho de que la llegada del libro al mercado haya coincidido con nuevas medidas para el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, como la propuesta de cambios en el callejero de Madrid o el establecimiento de una llamada Comisión de la Verdad en Andalucía, puede entenderse todo este ruido alrededor del libro.

Avenida del Arco de la Victoria

La propuesta es cambiar su denominación por la del Arco de la Memoria.

Los autores no esconden la conclusión principal de su libro respecto del tan traído y llevado fraude, es decir, el hecho de que las falsificaciones de actas después de que se celebraran las votaciones y una oleada de violencia provocara la dimisión del presidente del Gobierno, Manuel Portela, y la subida al poder del republicano de izquierda Manuel Azaña, permitieron al Frente Popular alcanzar la mayoría absoluta en primera vuelta.

A pesar de todo, el fraude no condujo a la Guerra Civil

También aclaran que el fraude no fue, en absoluto, el factor determinante que lleva a una Guerra Civil que no comienza hasta cinco meses después de las elecciones. Pero, con todo, 1936. Fraude y Violencia en las elecciones del Frente Popular, es mucho más que el recuento del fraude.

Es una historia política del periodo, que va de diciembre de 1935 a mayo de 1936, donde un lector atento encuentra una auténtica radiografía de las últimas elecciones antes de la Guerra Civil.

El libro también descubre cómo se organizaban las elecciones y se votaba en España en el periodo democrático más cercano que existe al de hoy día.

acta electoral de 1936 manipulada

Este acta electoral del archivo de Jaén muestra claramente cómo se manipularon los resultados para favorecer al Frente Popular.

Puede sumergirse en la vida interna de los distintos partidos y coaliciones que se presentaron a ellas. Igualmente constata, a través de la campaña electoral y las imponentes medidas de seguridad tomadas por el Gobierno, el ambiente asfixiante de radicalización política que existía en la España de entonces, y que se tradujo en medio centenar de choques violentos con 120 víctimas hasta el día de las elecciones, a la que habría que sumar la impresionante oleada de violencia que tiene lugar entre la noche de las elecciones, 16 de febrero, hasta el 22 de ese mes.

Y, sobre todo, puede vivir hora a hora la emoción de un escrutinio tremendamente igualado, que señalaba al principio una victoria de izquierdas que se va estrechando con el paso de los días.

El libro, sin perder el rigor histórico, es una crónica periodística con tintes novelescos

Portada del libro 1936. Fraude y violencia

El libro agotó su primera edición pocas horas de ponerse a la venta. Editado por Espasa, cuesta 23,7 euros en Amazon; la mitad (12,3 euros) en su versión digital para Kindle.

1936. Fraude y Violencia en las elecciones del Frente Popular es así no solo un libro de historia con un aparato empírico gigantesco, sino también una crónica periodística con aires de novela, donde los principales políticos del periodo aparecen perfectamente retratados.

El último capítulo, sobre los debates en las Cortes y las fraudulentas elecciones de mayo en Granada y Cuenca, señalan la última etapa de la degradación de una democracia ya en barrena antes del levantamiento de los militares.

En definitiva, se trata de un libro para una democracia madura, que debería servir para concienciar a los ciudadanos de lo difícil y delicado que es conservar un sistema de libertades y, tomando a la Historia como maestra de la vida, para tomar conciencia de lo mucho que hemos conseguido con el régimen constitucional de 1978 que permitió, definitivamente, reconciliar a aquellas generaciones y enterrar, por fin, uno de nuestros viejos demonios: el exclusivismo sectario.




There are no comments

Add yours

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies