‘A escondidas’, un amor homosexual adolescente de película

http://www.looq.es/wp-content/uploads/2014/10/a-escondidas-pelicula.jpg

El próximo viernes 10 de octubre llega a las salas la película ‘A escondidas’, una historia de dos chicos inadaptados que se hacen cómplices hasta el punto de vivir una historia de amor sin que ninguno de los dos se lo esperase. La cinta, dirigda por el vasco Mikel Rueda, se estrena en cines tras haber recorrido diversos festivales como el de Málaga.

Ibra (Adil Koukouh) es un adolescente, un inmigrante marroquí que de momento pasa los días en un centro de menores. Para ganarse unos euros adicionales, el chico se dedica al menudeo de droga. Por otro lado está Rafa (Germán Alcarazu), un joven que se mueve en un círculo de amigos en el que no se siente cómodo del todo, en parte por el racismo que suelen manifestar. Un día, las vidas de Ibra y Rafa se cruzan en un partido de waterpolo,  y poco después volverán a coincidir en una discoteca, donde entre miradas ambos descubrirán su mutua atracción.

‘A escondidas’ es una atípica historia de amor donde los jóvenes aceptan sin mucha tortura su homosexualidad, aunque les cueste manifestarla a su círculo cercano. No hay remordimientos ni culpabilidades. Curiosamente, y aunque hubiese sido lo fácil, la película tiene mucho sexo contenido, y solo en todo el metraje el espectador verá a los dos chicos besarse de manera casi catártica.

La narrativa de Mikel Rueda está llena de elipsis y saltos en el tiempo hacia delante y hacia atrás, justificando estos conque quiere que el espectador se sienta tan perdido como los propios personajes, si bien a veces se puede llegar a perder demasiado.  El proyecto ha tardado siete años en poder filmarse, y quizá por ello algunos elementos chocan a día de hoy, como la forma en la que se usan los teléfonos móviles (a veces muy integrados, otras inexistentes, incluido en este último saco cuando la madre de Rafa se muestra muy preocupada pero no es para levantar el auricular y llamar). También es cierto que algunas tramas no acaban de cerrarse, ciertos diálogos son excesivamente forzados, y también la continuidad del filme queda en entredicho en más de una ocasión, con ropas que se manchan y vuelven a estar de punta en blanco en la siguiente secuencia.

En una época en la que el cine digital predomina, Mikel Rueda se muestra como un romántico y apuesta por rodarla en 16 mm, con un aspecto granulado, y con una forma de usar la cámara en la que los jóvenes siempre están perfectamente enfocados mientras que los adultos aparecen desdibujados.

La película puede funcionar adecuadamente en taquilla por dos motivos. Uno, es una película póstuma de Álex Angulo, que tiene un papel secundario como trabajador del centro de menores. Y dos, uno de sus protagonistas, Adil Koukouh ha conseguido en los últimos tiempos mucha popularidad gracias a su participación en la serie ‘El príncipe’, lo que le ha valido una legión de seguidores. De hecho, en Twitter el joven actor cuenta con más de 20.000 followers que aplauden todos sus tuits y también sus fotos, muchas de ellas ligero de ropa. Curiosamente, antes de esta película Adil nunca había trabajado como actor, y por ello tanto él como su novio en la ficción Germán Alcarazu trabajaron con una coach para poder preparar sus personajes.

Artículos relacionados:

Muere Álex Angulo en accidente de tráfico

Adil Koukouh, el sex symbol revelación del 2014

 




There are no comments

Add yours

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies